sábado, 21 de septiembre de 2013

De imaginaciones...



 (Imagen extraída del blog de Little Miss Mocha)

Sé que se llama M. porque hace tiempo escuché cómo unos agentes de seguridad la llamaban por su nombre. En ese momento la recuerdo sentada y  con sus partes íntimas a la vista de todo aquel que mirara y no pasara de largo. Hace poco que la veo cada día, muy temprano. Aún está dormida y entre sueños agarra bien fuerte sus cuartillas. Eso es lo que descubierto de ella: que escribe. La he visto hacerlo cuando ya ha salido de todo el sol y la gente camina igualmente ciega por las calles. M. escribe muy deprisa y habla a la vez, como se dictara a sí misma. Su trazo es claro, grande y de un color tan azul que es imposible apartar la mirada de sus papeles  ¿Qué escribirá? ¿A quién le hablará?

No lo sé, pero intento imaginarlo.
 



2 comentarios:

raúl dijo...

triste historia la de M., quizás escribir la aleje de esa miserable realidad que le ha tocado vivir.

sylvia dijo...

No lo sé... Me parece que no existe un motivo, me da que su mente no da para tanto razonamiento. No sé si escribir debe hacer que se libere de algo...