jueves, 24 de octubre de 2013

He leído...El océano al final del camino


 
–No sé. ¿Por qué crees que le tiene miedo a algo? Es una adulta, ¿no? Y los adultos y los monstruos no tienen miedo.

–Oh, los monstruos sí que tienen miedo –dijo Lettie–. Por eso son monstruos. Y en cuanto a los adultos… –Dejó de hablar y se frotó su pecosa nariz con un dedo–. Te voy a decir algo muy importante: por dentro, los adultos tampoco parecen adultos. Por fuera son grandes y desconsiderados y siempre parece que saben lo que hacen. Por dentro, siguen siendo exactamente igual que han sido siempre. Como cuando tenían tu edad. La verdad es que los adultos no existen. Ni uno solo, en todo el mundo. –Se quedó pensando un momento. Luego sonrió–. Solo mi abuela, claro está. (Fragmento extraído de aquí)



Su mayor don es que nunca subestima a sus lectores, no escribe para los niños que son como-deben-ser-los-niños. Sus cuentos son reales, llenos de una urgencia de vida o muerte que los adultos sentimos pocas veces pero que para los niños es una forma de vivir. Esta urgencia es la necesidad de perdernos en la fantasía. Todo tiene más sentido cuando alguien nos recuerda que de niños fuimos capaces de aparecer y desaparecer a placer. Algo de monstruo fantástico tiene Gaiman. ¿De dónde saca estas historias?
Algún pasaje secreto debe tener entre su casa y el mundo de lo imposible. O quizá es que su imaginación es como Lettie Hempstock: una niña que sabe mucho porque es eterna. (Extraído de aquí)


Aparte de "Coraline" no había leído nada de este autor. Ha sido una sorpresa. Una historia totalmente inesperada. Adictiva en su primera parte. Una fantasía que no me imaginaba en absoluto. Un libro diferente y que me ha gustado bastante. Un libro para volver a la infancia y perderse en ella. Le doy un 7/10.


Y os dejo una charla de Gaiman que creo que es muy interesante (subtítulos en inglés disponibles) sobre la vida, el arte, la escritura y los retos...

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