He leído... W.I.T.C.H. (las brujas nunca mueren)



WITCH (Nueva York, 1968) fueron un fenómeno único dentro del Movimiento por la Liberación de la Mujer y, por extensión, para la propia herstory. Su actividad, sin duda alguna, fue frenética y escandalosa, pero también prodigiosa. En poco más de un año realizaron numerosas acciones, promovieron distintos boicots, firmaron varios manifiestos y desaparecieron diseminadas en el declive del estallido sesentayochista. Pero resulta sorprendente que la estética y formas de aquel grupo de brujas urbanas, de guerrilleras sin escoba, hubiera ya prendido la mecha en distintas ciudades americanas, formándose grupos de mujeres que recogieron su llamada a la lucha. WITCH pasó a registrarse en la historia del feminismo radical con letras de oro. De oro y, al mismo tiempo, bajo el signo del ostracismo, del casi anonimato y como uno de los hitos más desconcertantes y potentes de esa misma historia. Con la presente obra, ven la luz por vez primera en castellano todos sus textos, comunicados y hechizos.

“Cuando te enfrentas a una de nosotras ¡te enfrentas a todas! Pasa la palabra, hermana” WITCH
 (Texto extraído de la web de La Felguera



Es tan actual que resulta sobrecogedor.
(Extraído de aquí)

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A veces me pregunto por qué empecé a escribir este blog. Conozco las razones pero de vez en cuando me lo vuelvo a preguntar, entre dudas e interrogantes. Y entonces, me aparece un libro como este, que no aparece así sin más: aparece gracias a la recomendación de Paymon (¡gracias!) y entonces este blog tiene más sentido.

Y es que descubrir joyas como este librito recién reeditado por esta maravilla de editorial que es La Felguera no tiene precio. O sí lo tiene, pero es casi irrisorio por todo lo que él contiene.Y es que es un libro lleno de secretos, de hechizos y sobre todo, de verdades. Se trata de la recopilación de textos e ideas de un colectivo feminista surgido en los años 70, de brevísima vida, constituido por unas autodenominadas brujas. En este compendio surgen nombres como Valerie Solanas (que ya casi la había olvidado con su manifiesto SCUM) o Emma Goldmann de la que me habló también Paymon hace poco. Pero además, surgen muchos, muchísimos más desconocidos y olvidados. La síntesis de lo teórico se complementa a la perfección con el tesoro de lo práctico: los textos de este colectivo revindicando la historia olvidada de las brujas y denunciando todas aquellas ideas que desde pequeñas les inculcaron y aún nos han seguido inculcando. Un libro imprescindible y tristemente, tan actual ahora como en los 60-70.

Las brujas han sido las primeras cabezas pensantes, las primeras practicantes del control de la natalidad y abortistas, las primeras alquimistas (¡convierte todo lo inservible en oro y devaluarás toda la idea del dinero!).  (...) WITCH vive y ríe en cada mujer. (...) Si eres una mujer y te atreves a mirar dentro de ti, eres una Bruja. Crea tus propias normas. Eres libre y hermosa. Puedes ser invisible o visible acerca de cómo elijas dar a conocer tu cara de bruja. Puedes formar tu propio Grupo de Hermanas Brujas (trece es un número acogedor para un grupo) y hacer tus propias acciones.

Entre algunas de sus acciones (muchas veces, acciones basadas en el teatro) destacaron la que llevaron a cabo frente a la Bolsa de Nueva York, el concurso de Miss América y la Feria Nupcial:

W.I.T.C.H. participaron en la protesta realizada ante la Bolsa de Nueva York bajo el lema "Up Against the Wall Street" y cuyo otro lema era "Wall Street is War Street". Según el periódico izquierdista Rat, en una noticia fechada el 6 de noviembre de 1968, se afirmaba que "con los ojos cerrados y las cabezas bajadas invocaron un hechizo de las brujas argelinas, a la vez que anunciaban el próximo hundimiento de la Bolsa". Resultó curioso que ese día el mercado cerrase con una caída de 1,5 puntos, y al día siguiente con otra de 5.

El colectivo W.I.T.C.H. nació la noche de Halloween de 1968 en Nueva York. Poco después se propagó a otras ciudades estadounidenses. Estoy segura que muchas de esas mujeres aún viven, piensan y actúan como entonces. Quizá ahora no hagan tanto ruido, quizá ahora hayan elegido ser más invisibles...pero siguen ahí. Las brujas nunca mueren... Robin Morgan, la principal artífice del grupo, sigue alzando su voz:





PD: Quiero hacer especial mención a la traductora de esta obra (Inmaculada Pérez) porque creo que ha hecho un trabajo estupendo en esta edición.                    
 

Comentarios

PAYMON ha dicho que…
¡¡¡Pues pinta genial!!! como todo lo de La Felguera, claro. Ya tenía buenas referencias pero si a tí te ha gustado me tiro al cuello, ¡a por él!
sylvia ha dicho que…
A mí me ha encantado, porque es un tesoro rescatado...esto se hubiera perdido por ahí si a alguien no se le ocurre recopilarlo. La edición incluye un montón de notas culturales que contextualizan los nombres que salen. Me lo voy a releer seguro :D Gracias por la recomendación!!!
Daniel ha dicho que…
Gracias por el descubrimiento. Me parece muy interesante, y le he pasado el enlace a una amiga que seguro le gustará...
Un abrazo con conjuro :)
sylvia ha dicho que…
Es el mes de las brujas, Daniel. Ocasión perfecta para este libro! :) Me alegra leerte. Abrazos!