jueves, 10 de diciembre de 2009

De paradas de autobús...



No he contado nada por aquí pero en los últimos meses han seguido mis historias con gente desconocida :) He cambiado de escenario, ¡eso sí! Este año fueron ¡en, cerca o dentro del autobús! Vivir en una zona con gente de clase económica humilde y con mucha inmigración ¡ha dado para mucho! Recuerdo a ‘la primera’ que se me acercó cuando yo apenas conocía los trayectos. Una señora que acabó pidiéndome el móvil e invitándome a una cerveza y contándome el origen del lugar al que me acababa de trasladar. A ella le siguieron muchas otras historias: la de la chica que se empeñaba en que yo era de su país, el chico discapacitado y culturista que quería grabarme melodías en el móvil, el de la señora explotada por una ricachona del pueblo, la del chico de los ojos verdes del que tengo gran recuerdo, o aquella de la que guardo con cariño especial: la del paleta jubilado que sin tener nada que hacer por la mañana tomaba el autobús hasta el hospital para comprar novelas del Oeste... hospital donde falleció su esposa hace unos años. Relato esto, con cierto pudor, pero es que cada calle anda escondiendo historias sorprendentes de gente que si tienen un oído atento, andan locos por contar y al contar, supongo que no se pierden y por eso, las reproduzco yo hoy aquí. Me da pena que se marchen y se desvanezcan.

Ayer me encontré con la última hasta la fecha. Una señora mayor en la parada me contaba cómo le gustaban las muñecas y le vi iluminarse el rostro como cuando le sucedía a mi abuela que también le encantaban porque no había podido tener de pequeña. Así mismo se lo dije y ella me dijo: sí, sí, yo también las ponía en la cama y las vestía y se notaba que el entusiasmo se le salía por los ojos (!!)...

Chica...que ya viene el tuyo. Sí, sí... Lleva usted razón, debo ponerme en marcha, que llego tarde tarde...!


18 comentarios:

Carlos Be dijo...

Qué retahíla de hallazgos y maravillas. Muchas gracias por compartirla, Sylvia.

Möbius el Crononauta dijo...

Hollimbástico

Outsider dijo...

La verdad es que debería hacer lo mismo, vivimos días ordinarios y sin embargo basta escuchar un poco para ver que son más bien extraordinarios.

Burdon dijo...

Estas historias me suenan. Si que dan de sí las paradas de autobus sí...

Y la canción de los Hollies es supercalifragilística!

Evánder dijo...

Preciosa entrada, Sylvia. Me parece superentrañable.

He disfrutado mucho leyéndola. Gracias por hacerme pasar un rato genial.

Besos!

Anónimo dijo...

Linda entrada! Guarda esas historias en un potecito, para que no se diluyan! Sería una pena

Supersonic-Man dijo...

Qué envidia¡¡ Recuerdo los tiempos en que utilizaba algo que se llamaba ferrocarril (aún existe?)y postponía mis lecturas a favor de ciertas conversaciones y pequeños sucesos. Hace eones que formo parte del patético borreguismo que "circula" por la jungla de asfalto, donde los corderitos se convierten en hienas y minan mis excasas esperanzas por la humanidad.
Buen post para este viernes.

Anónimo dijo...

¡Claro que sí!
¿quién necesita coche así??
¡viva el transporte público forever & ever! ¡es muuuuucho más emocionante! :D
me ha hecho mucha gracia lo de la chica convencida de que eras compatriota suya, jaj!

Todo el mundio lleva un fardo de cuentos propios a la espalda, y algunos son muy interesantes, sí. Hay que ir con los ojos bien abiertos por el mundo para no perdérselos... :)

¡muchos besos, sylvia!

Ana (de Fumanchú!).

sylvia dijo...

Todas toditas guardadas y archivadas en mi disco duro mental... ¡no puedo hacer otra cosa! Gracias por los comments.

Y Ana...qué ilusión me ha hecho leerte, saluda al fumanchú y dile que le sigo (y le seguiré) la pista! :D Y no me animes tanto a sacarme el carné, que a este paso... :D

Besos pa' tod@s :)

Anónimo dijo...

Hola, Silvia!!

Lamento decir que yo he acabado pecando de "borreguismo con cara avinagrada"...Cuando cogía más el autobús (para ir a la facultad)varias veces se me acercó una chica o una mujer con ganas de conversación...el problema es que sólo me contaban sus penas. Me pasó dos o tres veces; incluso una vez que me senté en el bus, me dí cuenta que la señora de al lado estaba llorando en relativo silencio, y como me estaba a punto de bajar no le dije absolutamente nada ( no me atreví por si me entretenía y la tenía que dejar con la palabra en la boca, porque, de verdad, me contaban la vida en verso!!! y todo penurias!!!). Me sabe fatal que a muchas personas la vida no les sonría y se sientan tan solas que necesiten hablar con extrañas como yo, pero al final, decidí coger el escudo, parapetármelo delante y poner cara seriota para que no me pasara más...y funcionó! Mi conclusión es que esas personas y yo debíamos tener más en común de lo que me pueda imaginar...A veces la vida no nos sonríe y estamos demasiado solos...Ojalá para todos eso sólo fueran rachas..para hacernos crecer y reflexionar...pero hay gente que no consigue salir de ahí...y yo, con el escudo..., pues como que es aparatoso moverse también, no?? jajaja.

Gràcies per sa teva història!!!
Aquí te deix una meva.
Seguim en contacte, guapa.
I bon finde!!!
Glòria.

enero dijo...

perquè ens dona tanta mandra apropar-nos als altres?? si al cap i a la fi de l'únic que ens nudrim són dels sentiments? trobo genial la teva sensibilitat. :)

raúl dijo...

deberías inaugurar nueva sección: "historias del bus", literaturizando cada experiencia.

Yamabuki dijo...

lovely, sweetie

sylvia dijo...

Hola enero! m'encanta llegir-te ;)
raúl... las paradas ya se alejan... vendrán nuevos escenarios y nuevas historias que espero contar por aquí...
Yamabuki: zankius y besos de colores pa'ti :D

ana dijo...

a mi me encanta hablar con desconocidos y que me cuenten sus historias! sobretodo la gente mayor que tiene tanto por explicar y compartir y que muchas veces en las grandes ciudades les falta con quien!
deberias plantearte poner esa "orejita" al servicio de...de manera semi-profesional!
;D

sylvia dijo...

;D

Tío Einar dijo...

¡Uf! paradas de autobús, que te voy a contar...de las pocas cosas buenas de mi trabajo una es ésta, flipar con la cantidad ingente de personas, digamos, "especiales" y de todo tipo, que llevo pa'riba'y'pa'bajo...

sylvia dijo...

Ya me habían chivado algo de ti y los autobuses, jeje, hasta ahora no había caído! :D Habrás entendido este post mejor que nadie!! Saludillos! :)