jueves, 21 de agosto de 2008

De tierras gallegas... Hierba Mora


Poco sé de letras gallegas...poco, poco...o casi nada. Manuel Rivas, Cunqueiro, Rosalía y poco más. Pero por suerte desde hace unos días añado a Teresa Moure a mi lista y su adictiva Hierba Mora. Llevaba esperando turno y finalmente le llegó. Aprovechad, acaba de salir en bolsillo :) Trufada de premios, esta obra originalmente escrita en gallego, y luego traducida por su autora, gira entorno a tres mujeres raras y con mala fama (como la planta de la Hierba Mora, o negra, que le da título) y la figura de Descartes. Cristina de Suecia que se enamoró platónicamente del filósofo, Hélène Jans (bruja y madre de su hija ilegítima) e Inés Andrade, estudiante renegada de doctorado que estudia su figura...Hierba Mora no sólo es fantástica por la historia que cuenta, sino por el cómo lo cuenta... A modo de patchwork, entrelaza historias, juega con el lenguaje y con la forma, reivindica los saberes alternativos y no sólo los académicos... pero sobre todo, construye una buena novela...de esas que se devoran en un plis y que luego dejan poso y hay que digerir con calma... Recomendada efusivamente :)

De las muchas formas que hay de enamorar, una de las más poderosas, de las más sugerentes y de las más excitantes es el enamoramiento literario. Que bien se podría llamar así a la llama que se enciende cuando uno intercambia escritos con otra persona. Desde luego que la chispa inicial seguro que la pone el cuerpo con sus evidencias, pero el alma que escribe va alimentando el fuego para hacerlo arder de forma apropiada. ... De las muchas formas que hay de enamorar, alguna es muy sutil y aparece en personas sensibles y tiernas, que le tienen afición a la escritura, y por eso mismo cuando leen o cuando escriben ponen ahí el alma toda para que la otra persona en cuestión pueda, viendo el alma desnuda, adaptarse a ella y desearla, y puestos ya a desear el alma, les venga algún pensamiento de esos que llaman malos, que a saber por qué se llamarán malos pensamientos los pensamientos amorosos y juguetones, que nos abren la ventana de la imaginación para intuir la forma en que acariciaríamos precisamente a esa otra persona entre todas las personas que en el mundo han sido.Se dice aquí todo esto porque la correspondencia es una cosa peligrosa. ... Que escribir cartas es agasajar con palabras y las palabras, si están bien escogidas y el alma en su justa sazón, pueden curar mejor que las hierbas mágicas, que parece que prolongan el placer como los afrodisíacos y atenúan el dolor como los analgésicos, que por algo afrodisíaco y analgésico también son palabras.


NOTA: En un día triste como el de hoy en España, me he decidido por poner palabras bonitas y sugiero apagar la tele ya que una vez más se hace espectáculo continuo de las peores tragedias...
Ah y os dejo esta canción de Soul Asylum, Crazy Mixed Up World

3 comentarios:

Monik dijo...

Tiene buena pinta...me lo apuntaré!!

Besitos!!

Anónimo dijo...

Las palabras como gancho, como aperitivo del amor. Ay, pero qué traicioneras son...

Yamabuki dijo...

me la tienes q dejar , q la tengo pendiente... por cierto, ojo al dato
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080824/53527135148.html
Sikus,
Y.