miércoles, 20 de julio de 2016

De la luz...




"[...] Nos servimos de nuestros embotados intelectos para improvisar una teoría de la luz. Todos nacíamos irradiando luz, pero esa luz se iba extinguiendo poco a poco (si uno tenía suerte) o de forma abrupta (si no la tenía). Las personas más carismáticas -los poetas, los místicos, los exploradores- eran como eran porque habían logrado conservar, a saber cómo, una pequeña parte de esa luz que estaba condenada a desaparecer. Pero lo más horroroso de todo -y lo más insoportable, a nuestro parecer- era que el orden natural establecía que la luz se extinguiera. A veces, cuando uno tenía veinte años, aguantaba un poco; después, a los treinta, asomaba un leve destello por aquí o por allá; y luego los ojos se oscurecían para siempre". ('Departamento de especulaciones', Jenny Offill, Editorial Libros del Asteroide)

domingo, 17 de julio de 2016

El día señalado...


"Lo olvidó todo hasta que, un día, cuando tenía ya veinte años, tuvo un extraño sueño en el que ella era Calpurnia Pisonis, la mujer del emperador Julio César, la misma que tuvo un presagio terrible mientras dormía y le predijo a su marido que moriría en 'los Idus de marzo'. Isabelle, en su extraño sueño, dejaba de ser de pronto Calpurnia para convertirse en la propia Isabelle y tenía una revelación en la que se le predecía que moriría vestida con una blusa o tal vez una falda negra, bailando, sedienta, un dos de febrero en el que llovería".
(Enrique Vila-Matas, extraído de "El día señalado", Editorial Nórdica). Más aquí.