sábado, 28 de septiembre de 2013

He visto... Goodbye, Barcelona



Goodbye, Barcelona es un apasionado nuevo musical sobre una madre británica y su hijo atrapados en la Guerra Civil Española.
Cuenta la historia de Sam, que deja Londres para irse a España uniéndose a las Brigadas Internacionales que pretendían derrocar el alzamiento fascista de 1936.
Rebecca, su madre, irá en su búsqueda más tarde.
Tiene un reparto de 9 actores y 3 músicos. La música es un compendio de estilos incluyendo elementos de música española y de canciones populares cantadas por los brigadistas.


La historia trata de lo que puede hacer la gente común y corriente cuando decide actuar, cuando tienen la sensación que ya no pueden quedarse quietos viendo como las injusticias se ceban con la vida de la gente. El musical está dedicado a los Brigadas Internacionales, y está inspirado en casos reales de brigadistas. Unos hombres y mujeres provenientes de todo el mundo, que voluntariamente decidieron unirse a las brigadas internacionales para luchar contra Franco en la Guerra Civil Española del 1936 a 1939. (Texto extraído de aquí)

Hace un tiempo escuché la noticia de un musical que se estaba representando en Londres sobre las brigadas internacionales. No até cabos hasta hace unos días cuando pude ver esta obra y finalmente busqué información sobre ella. Está en el Teatro de Raval de Barcelona (¡pero esperemos que tenga largo recorrido en otros lugares!) y se ha estrenado esta misma semana. Un elenco extraordinario acompañado de una potente historia y unas magníficas canciones. Uno de los primeros grandes estrenos del año de la nueva temporada. ¡No os lo perdáis! Están hasta finales de octubre. 
Vídeo

sábado, 21 de septiembre de 2013

De imaginaciones...



 (Imagen extraída del blog de Little Miss Mocha)

Sé que se llama M. porque hace tiempo escuché cómo unos agentes de seguridad la llamaban por su nombre. En ese momento la recuerdo sentada y  con sus partes íntimas a la vista de todo aquel que mirara y no pasara de largo. Hace poco que la veo cada día, muy temprano. Aún está dormida y entre sueños agarra bien fuerte sus cuartillas. Eso es lo que descubierto de ella: que escribe. La he visto hacerlo cuando ya ha salido de todo el sol y la gente camina igualmente ciega por las calles. M. escribe muy deprisa y habla a la vez, como se dictara a sí misma. Su trazo es claro, grande y de un color tan azul que es imposible apartar la mirada de sus papeles  ¿Qué escribirá? ¿A quién le hablará?

No lo sé, pero intento imaginarlo.
 



Escuchando hoy a...James Vincent McMorrow

domingo, 15 de septiembre de 2013

De Pizarnik...



Mi bosque
Acumular deseos en plantas ingratas
referir lo tuyo
en verdor solemne
y entonces vendrán diez caballos
a tirar la cola al viento negro
moverán las hojas
sus crines mojadas
y vendrá la escuadra
redondeando versos

Alejandra Pizarnik
de "La tierra más ajena" fue su primer libro. Publicado en 1955

miércoles, 11 de septiembre de 2013

De cortos necesarios...

Pecera, de Carlos Bouvier.

martes, 10 de septiembre de 2013

De frases que me regalan...



La memoria cree antes de que el conocimiento recuerde.
("Luz de agosto", William Faulkner)



Tengo muy mala memoria. Cada vez más. Es una pena. Hoy me he dado cuenta de que con el tiempo voy olvidando frases que en cierto momento me fueron enormemente valiosas. Aunque no las olvido del todo, a veces se me aparecen en blanco. Recuerdo perfectamente que existen y que me encantaría recuperarlas (fueron un regalo de alguien que no se sospechó nunca que lo era). De modo que hago el intento: rebusco en estos mundos virtuales y consigo rescatar sus restos. Me tranquiliza hallar las palabras exactas que tanto buscaba y que dieron forma a mi recuerdo. Al releerlas, me doy cuenta de que hoy me sirven igual. O más si cabe. Supongo que por eso en el fondo tenía que acabar por encontrarlas... 

Hace unos días me regalaron otra. Alguien me decía que antes de tomar una decisión que le daba miedo o de la que tenía dudas pensaba: ¿Y por qué no?  Y como por arte de magia, obedecer esta frase la había llevado por caminos inesperados y auténticas aventuras. Desde entonces esta frase me acompaña (aunque de momento mucho caso no le he hecho). Pero quería dejarla por aquí. Me parece tan poética como pragmática. Aquí la dejo, pues. Por si algún día la echo en falta y sigo teniendo mala memoria... :-)

 

Escuchando hoy a... Camila Moreno

domingo, 8 de septiembre de 2013

De las historias que (nos) contamos...


When you are in the middle of a story it isn't a story at all, but only a confusion. It's only afterwards that it becomes anything like a story at all. When you're telling it, to yourself or to someone else.

Cuando uno está en el medio de una historia, todavía no es una historia, es sólo confusión. Solo después, cuando la estás contando, a ti mismo o a alguien más, se convierte en algo parecido a una historia.
(Alias Grace, Margaret Atwood)



 Stories We Tell es emocionante por lo que nos dice sobre una específica familia canadiense, pero también porque nos muestra qué poco confiables podemos ser como narradores de nuestras vidas. Vivimos, sugiere la película, con nuestros datos agarrados con alfileres, la memoria incapaz de sacudirse la neblina.(La Nación)




Hay películas peligrosas: Stories We Tell es una de ellas. Cada vez admiro más a Sarah Polley, esa actriz que me decía más bien poco en las películas de Coixet ha ido creciendo y creciendo como autora/realizadora hasta ganarme por completo. Ya lo hizo con Take This Waltz pero con esta historia documental sobre los secretos de su familia me ha tocado aún más si cabe la fibra. Aparte de la valentía que supone contar la historia personal, lo que me ha atrapado de esta película es su manera de contarlo y dejar a otros que la cuenten. Me ha atrapado en especial cómo Sarah Polley reflexiona sobre la problemática de contar historias y de cómo contamos/recreamos nuestra vida. Como si de un puzle se tratara, Polley se ve obligada casi a rodar esta película. Su objetivo: mostrar un heterogéneo mosaico de voces  para reconstruir la figura de su madre y arrojar algo de luz a sus orígenes. Todo ello, supongo, en un ejercicio para distanciarse tal vez de todo lo que supone descubrir cierta verdad sobre uno mismo, de este modo la película le ayuda a sobrellevar y a poner orden a todos esos secretos que un buen día (no hace mucho) descubre por azar. Realmente curioso que uno de los episodios clave de su historia se produzca mientras ella rueda Las vidas posibles de Mr. Nobody. Parece casi una broma de la vida, una de esas que no se buscan y hacen posible que sucedan cosas fantásticas como esta película. Podéis verla en Filmin, ya que creo que no se va a estrenar en salas por aquí. Está considerada uno de los mejores documentales del año.

sábado, 7 de septiembre de 2013

He visto...Elepé




El dramaturgo y director, como buen maestro de ceremonias, haciendo honor a la máxima circense del "más difícil todavía" le ha dado una vuelta más de tuerca, -otra más-, al talento interpretativo de su magnífico equipo de actores, formado por Carmen Mayordomo, Iván Ugalde y Fran Arráez, a los que vuelve a hacer caminar, sin red, por la cuerda floja, ese territorio que conocen ya tan bien, y en el que lejos de achantarse se crecen hasta alcanzar la altura de gigantes. El propio Carlos Be salta a la pista, por primera vez, interpretando al omnisciente Dejota. (De aquí)





“You'll find, my friend, that what you love will take you places you never dreamed you'd go.”
(Tony Kushner, Ángeles en América)

Andamos de enhorabuena estos días. Por si alguien aún anda despistado, que sepa que las obras de Carlos Be con la Zombie Company están por Barcelona. Han venido de sopetón, casi como una sobredosis teatral, listos para ponernos al día. Tenéis más información en la web del autor, pero huelga decir que esta es una oportunidad literalmente única para poder ver estas obras que ya han tenido su recorrido por Madrid y otros lugares. En las próximas semanas podéis recuperar Peceras y disfrutar de Elepé. Dicho queda para empezar...

Y es que tenía muchas ganas de ver Elepé (¡una comedia!) así que venciendo mis ojeras y cansancio, me fui para la sala Atic22 (Tarantana) esperando no caer redonda de sueño. Pero no, eso fue imposible tras el primer minuto de la obra. El público ya reía a carcajadas, relajado y feliz mientras entraban en escena Carmen Mayordomo y Fran Arráez montando el show que nos tenían preparado. El autor estaba justo ahí también, delante, bien visible, algo que añade gracia a la obra también y nada habitual. Así que ahí los dos personajes empezaron a darse rápidas réplicas, con músicas de fondo ochenteras perfectamente reconocibles,  poniendo en marcha los resortes de esta obra que ya desde el principio tuvo un tono muy marcado de comedia. 

 

Pensaba yo entonces, a los pocos minutos, en el que faltaba (Iván Ugalde): en cómo iba a meterse entre estos dos personajes que ya se tenían ganado al público. Porque desde Peceras nadie duda de que Carmen Mayordomo es una actriz especial, con una fuerza impresionante y que posee algo muy difícil: la capacidad de transmitir enormemente tanto en una escena dramática como en una cómica. Y de Fran Arráez poco hay que decir. Basta con esbozar que es uno de los pocos actores que he visto que a tan solo unos segundos después de entrar en escena (repito: segundos) ya tiene al público entregado. Ante esto, no hay misterio que no sea otro que el del puro teatro. Así que cuando entró el tercero en discordia no sabía muy bien cómo iba a hacerse un hueco entre ellos dos. Pero lo hizo y además, de inmediato. Con una composición hilarante del personaje lo logró con creces, más allá de otros giros inesperados que le había reservado el autor. Me ha sorprendido mucho este actor en esta obra porque guardaba en mi mente el personaje de Peceras, un registro totalmente opuesto. Tiene una inesperada vis cómica que no esperaba en absoluto.



Así pues, mientras disfrutaba de este magnífico elenco no podía olvidar la base, es decir, el texto: de cómo el autor usaba todos los recursos posibles para añadirle comicidad pero también cómo se iba trabando la historia escena a escena. Mi momento favorito, no obstante, fue cuando se rompe todo (sello Be): cómo en cierto momento averiguamos cómo terminará todo. Esa pausa que lo congela todo fue mi momento favorito de la obra. A partir de entonces, nosotros como espectadores lo vemos todo de otro modo, aunque las risas continúen, los personajes sigan su historia y la obra prosiga hasta ese desenlace que aguardamos atentos (y expectantes, porque sabemos que con Be nunca se sabe cómo terminará el cuento). Pero la historia termina y esta vez gana la sonrisa (a diferencia de otras ocasiones) y también se agradece, por qué no admitirlo. Se agradece que como se nos dice en un momento al principio, pensemos en el presente, en quedarnos quietos ahí, en esos instantes (que ahora ya son pasado), y en lo bien que lo pasamos y en cómo lo disfrutamos. Y al final de todo, quedarnos únicamente con eso que, al fin y al cabo, es lo que importa.  :)





lunes, 2 de septiembre de 2013

domingo, 1 de septiembre de 2013

De Eleni Vakaló...




Educación vegetal
La educación de las plantas es distinta a la de los hombres.
Que no se mueven que no se suicidan
No es la única diferencia
Las plantas son permanentemente revolucionarias
Bastaría pensar cómo crecen en las noches de luna.
(Extraído de aquí)